Boris Vian Y Oulipo

No Hay Manera De Escapar

SKU: 9789871622900
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$14.500

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Descripción

No hay manera de escapar puede leerse al menos de dos maneras: como una novela policial con todos los ingredientes del género o como un particular trabajo colaborativo entre Boris Vian y Oulipo; el grupo de literatura potencial francés nacido en 1960; un año después de la muerte del autor. Nos situamos en la década del cuarenta; en una ciudad del interior de los Estados Unidos. Frank Bolton regresa de Corea con el cuerpo tullido: perdió la mano izquierda en combate y se la reemplazaron por una incómoda prótesis de acero. Todavía lo acechan los fantasmas de las masacres ocurridas allí. Cuando llega a la mansión de su familia; lo sacude la noticia del asesinato de su primera novia. Pronto se irán sumando otras víctimas; como si alguien se hubiera ensañado con las personas importantes de su pasado. Acompañado del excéntrico y afeminado detective privado Narcissus Rose y de una galería de personajes de la época; rodeado de coches de lujo; bourbon y mucho jazz; Bolton trata de encontrar al culpable y; entre tanto; va narrando en primera persona cómo la guerra hizo mella en su vida y en la sociedad de su tiempo. Boris Vian llegó a redactar cuatro capítulos y a bosquejar una sinopsis antes de dejar inacabada esta novela. El proyecto; comparable a la serie de policiales negros que él mismo firmó con el seudónimo de Vernon Sullivan ¿como Escupiré sobre vuestra tumba y Que se mueran los feos¿; quedó archivado por años en una carpeta al cuidado de su viuda. Varias décadas más tarde; los escritores de Oulipo recibieron el manuscrito y lo concluyeron con un resultado deslumbrante. Aquí está el estilo distintivo de Vian; con su humor ocurrente y elegante; continuado por quienes más cerca se sienten de su legado y traducido al español por Eduardo Berti; único miembro argentino del grupo. Además de agregar acciones; personajes y guiños a otras obras; Oulipo celebra y retoma el ritmo y el suspenso propuestos por Vian. El efecto de lectura es notable: la voz se recrea con tal destreza que no sabemos a quién o a quiénes estamos leyendo; lo que demuestra que la literatura puede ser un juego colectivo y estimulante.